Argonautas del muestreo: el ‘beatmaking’ en Grecia

La escena de beatmakers griega se caracteriza por su gusto por el sampleo, el uso de dispositivos analógicos y la búsqueda de atmósferas sonoras.

Texto: Jum | Ilustraciones: Etiam Gula | 01/01/2018

El hip hop del Este del Mediterráneo ha tenido, desde principios de la década de 1980, un desarrollo nunca convenientemente ponderado. A pesar de su cercanía con otras escenas europeas, como la alemana o la turca, no ha trascendido en exceso fuera de sus fronteras políticas, con la honrosa excepción de la generación de DJ griegos que empezaron a asaltar las competiciones de turntablism internacionales, a mediados de los noventa (pero eso es material para otro artículo).
De esa riqueza y continuidad injustamente valorada, ha brotado desde principios del siglo xxi todo un ejército de productores, que con el boom bap como metrónomo, han ido penetrando en los estratos del beatmaking europeo, poniendo las producciones musicales helenas en el mapa del hip hop de este continente, codeándose al mismo nivel, con productores británicos, franceses y alemanes.


Y si algo caracteriza a la escena de beatmakers griega, es su gusto por el sampleo, sobre todo de referencias de culto de la misma música popular griega, el uso de dispositivos analógicos para producir, y la búsqueda de atmósferas sonoras que no necesitan obligatoriamente de vocalistas para funcionar, más allá de restos vocales contenidos en las muestras utilizadas. Estos rasgos nos llevan en estilo a un hip hop instrumental más significativamente climático, generador de paisajes sonoros, cercano a un registro cinemático, ambiental y cercano al trip hop y al downtempo en ocasiones, sin dejar de lado las baterías crujientes y el ritmo 4×4 característico de esta música.
Otro carácter distintivo de este fenómeno musical es el mimetismo idiomático: la mayoría de estos productores deja de lado el alfabeto griego, latiniza sus nombres y emplea el inglés para los títulos de sus temas y álbumes. Además, la interactividad con otros beatmakers europeos les ha permitido darse a conocer en giras por países occidentales; aunque, como es habitual, en el Estado español, casi nadie se ha interesado por atraer a estos talentos musicales, a pesar de su estrecha relación con la escena de beatmakers de Francia y sus reiteradas visitas al país.
Pero vayamos a por referencias tangibles. Aunque muchos proyectos musicales griegos se fugan a sellos de otros países europeos, la mayoría de referencias instrumentales helenas acaban teniendo salida por la vía de la autogestión, con la ayuda de Internet y plataformas musicales como Bandcamp, que permiten una mayor libertad a los artistas y un trato más personalizado de su música. La apuesta por la edición en vinilo de sellos como Melting Records —que se ocupa, en parte, de dar salida a algunos de estos artistas— permite conseguir algunas de sus referencias en plástico. Pero también debemos tener en cuenta al interesante netlabel búlgaro Dusted Wax Kingdom, metido de lleno en las licencias Creative Commons y en la filosofía de las descargas gratuitas, y en el que han recalado en algún momento de su trayectoria bastantes de los artistas que veremos reseñados ahora.

Beatmakers y discografía básica

Mononome (Tesalónica)
Es conocido por trabajar con su máquina Akai MPC 2500, que no duda en sacar a relucir en sus sets en directo, y gusta de usar muestras sucias en sus composiciones. También forma parte del proyecto Lost in the Woods, y cuenta con un par de EP para Dusted Wax Kingdom.
Tale of the Phoenix (Beatquick Records, 2014)

Moderator (Atenas)
De 24 años, actualmente está en nómina en el sello de Bruselas DLoaw & Co, pero antes autopublicó seis entregas de su colección de beats MODulations, y también ha editado referencias con Cult Classic Records, de Londres.
The world within (Cult Classic Records, 2015)

SomehowArt
Es un productor con larga trayectoria, que data de finales de los noventa, y que, bajo la denominación de Outspoken Brothers, llegó a editar en la década pasada varias referencias encuadradas más en el dub y la música jamaicana, antes de adentrarse en las ondas del hip hop instrumental. Melting Records ha visto la publicación de su primer LP con su alias actual, y cuenta con dos EP más y tres singles.
Flat reality (Melting Records, 2015)

Kill Emil (Atenas)
Es, posiblemente, el beatmaker griego que más referencias publicadas acumula y, a diferencia de algunos de sus colegas, hace uso de técnicas mixtas analógicas/digitales para sus composiciones. De ascendencia brasileña, fue fundador del sello Beatquick Records, también es un remezclador experimentado, DJ de sesión y no renuncia a introducirse en otros ámbitos musicales, más caribeños o africanos. Cold Busted Records, el prestigioso y solicitado sello de Los Ángeles, ha publicado alguno de sus numerosos proyectos.
Salvation (Cold Busted Records, 2015)

Apanemic (Ioannina)
En activo en la escena hip hop desde 2002, también utiliza dispositivos Akai MPC 2000XL y 2500. Tiene pocas referencias publicadas, pero muy recomendables. Su segundo EP, y hasta ahora último, apareció con Melting Records y, de cara al público, combina el uso de MPC con DJ set.
A thousand secrets EP (Melting Records, 2016)

Eversor (Atenas)
Es el artista que más ha trascendido dentro de la escena hip hop a escala internacional y lleva suministrando beats para rappers estadounidenses desde hace más de una década, como Joell Ortiz, Ruste Juxx, Saigon, Infamous Mobb o Blaq Poet, e incluso proporcionando música para la televisión griega, pero también contribuyendo a la escena de su país, colaborando con Phase3, Razastarr o Eisvoleas. También ha llegado a trabajar con el español Nach, y mantiene una actividad frecuente como DJ, haciendo sesiones en clubes y realizando mixtapes. Pero su profusión rapológica no ha sido obstáculo para publicar discos totalmente instrumentales, como Lacrima of Iris.

Estos son solo algunos ejemplos, pero podríamos seguir un par de páginas más, con nombres como Billa Qause, Moody Sánchez, Puff Green, DJ Alx, Empne, Ed Gain… Vamos, que queda en manos de la curiosidad de la lectora, el que este artículo adquiera vida propia y se prolongue musicalmente, dependiendo de las necesidades melómanas de cada cual.

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