El calendario laberíntico de la reforma del Port Vell

@galapita | 20/01/2013

MPV Marina Plan_[1.27]_spanishEn octubre de 2011, los arquitectos Sergi Carulla y Óscar Blasco acababan la redacción de lo que se conocería como la «reforma
del Port Vell», promovida por la empresa Marina Port Vell y la Autoritat Portuària de Barcelona (APB) y que abarca 20.303 m2.

En la audiencia pública del 15 de diciembre de 2011, la Associació de Veïns de l’Òstia preguntaba acerca de esta reforma. «L’Ajuntament encara no ha intervingut en aquest sentit, perquè no hi ha un projecte» fue la respuesta de la regidora Mercè Homs, ejemplo de la actitud que el gobierno de CiU mantuvo hasta el momento en que la polémica empezó a incomodar también a Salamanca Group, los propietarios de Marina Port Vell SA. Las interpelaciones de l’Òstia y la Plataforma Defensem el Port Vell al Ayuntamiento —cuyo Regidor de Hàbitat Urbà, Antoni Vives es vicepresidente de la APB— han sido continuas durante los dos últimos años.

El 25 de febrero de 2012, se publicaba en el BOE la resolución 6392 de la APB «por la que se somete a información pública la solicitud de modificación sustancial de la concesión de dominio público titularidad de Marina Port Vell». Poco después, dieciocho entidades, ICV-EUiA, UxB, PSC y dos personas a título individual presentaban sus alegaciones.

El 7 de junio, de nuevo se publicaba en el BOE la resolución 19643 de la APB «por la que se somete nuevamente a información pública la solicitud de modificación sustancial de la concesión de dominio público titulari-dad de Marina Port Vell», modificación que invalidaba la publicada el 25 de febrero. Otra vez, grupos políticos y entidades cívicas presentaban alegaciones. Éstas se resolvieron el 28 de noviembre de 2012, el mismo día en que el consejo de administración del Puerto de Barcelona aprobaba la modificación de la concesión de Marina Port Vell para impulsar su reforma.

Unos meses antes, en junio de 2012, el Ayuntamiento de Barcelona había finalizado la redacción del Pla Especial del Port Vell, que se aprobó inicialmente el 19 de julio. De nuevo, diferentes grupos políticos —esta vez se sumaría el Partido Popular— y entidades cívicas presentaron alegaciones, sin que a día de hoy hayan sido respondidas.

El Pla Especial del Port Vell regula aquellos terrenos que son competencia municipal, léase el espacio correspondiente al Moll de la Barceloneta, al Moll del Rellotge y lo que se entendería como la calle Escarp, así como la edificabilidad sobre la lámina de agua; en total, 11.057 m2. La aprobación definitiva de este Pla Especial estaba prevista para el pleno municipal de octubre de 2012 pero la polémica obligó a su aplazamiento supuestamente hasta el pleno de febrero de 2013. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha hecho todavía anuncio alguno al respecto.

La Plataforma Defensem el Port Vell ha solicitado una moratoria de las obras que se están llevando a cabo en la actualidad al entender que suponen una aprobación de facto de toda la reforma. No obstante, no ha obtenido respuesta.

La reconquista democrática del puerto ciudad
La valla que cerrará de forma definitiva el acceso al Moll d’Espanya es uno de los elementos más controvertidos de la reforma del Port Vell —junto con los edificios que se construirían sobre el mar—. Esta valla sólo se justifica por una necesidad sobredimensionada por parte de los propietarios de los megayates de sentirse seguros. Así pues tomaremos la valla como ejemplo de a quién se dirigen las reformas promovidas por la APB, siempre con el beneplácito del Ayuntamiento.

Del mismo modo, las reformas del Port Vell o Nova Bocana evidencian la búsqueda del beneficio económico de grandes empresas, sin entrar en diálogo con las necesidades de la ciudad ni respetar el patrimonio marítimo
de ésta.

Sin embargo, la oposición a la reforma del Port Vell ha inaugurado la batalla de la reconquista del puerto-ciudad. El debate que han abierto las protestas vecinales se centra actualmente en la raíz del problema: quién gestiona el puerto-ciudad, qué modelos
de gestión deben adoptarse en un momento de crisis y qué necesidades pueden cubrirse en la toma democrática del puerto-ciudad. Tras el secuestro de éste efectuado por la APB desde hace más de veinte años, se abre un debate que, con seguridad, llega tarde pero que no se cerrará con el paso de la reforma del Port Vell por el Ayuntamiento.

 

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