West Coast Flavor

It’s a jazz thing - 2ª parte

10/09/2012

DJ Jum

En la anterior entrega, repasamos la influencia del jazz en el rap de EEUU en la Costa Este, quizás el más reconocido y mediático. Pero al otro lado del país, en la Costa Oeste, y en paralelo, los artistas hip hop bebían igual de los caldos jazzísticos, para forjar una identidad propia e independiente, y además en un momento en que California sólo era conocida por las polémicas del gangsta rap.

A principios de la década de 1990, Freestyle Fellowship, grupo de Los Angeles integrado por Aceyalone, Myka 9, P.E.A.C.E. y Self Jupiter, puso en práctica la técnica del scat singing, una especie de improvisación vocal propia del jazz, integrándola en la escritura de rimas y creando un precedente muy imitado después.

También en LA, el colectivo Project Blowed comenzó en 1989 a promocionar jams en directo desde el Good Life Café, en South Central, por donde pasaron artistas incipientes que forjaron allí sus skills y que luego acabarían siendo reconocidos en el ámbito internacional, gracias a su extraordinaria fluidez para improvisar rimas. Artistas como NoCanDo, Otherwize o P.E.A.C.E. hicieron estragos en concursos de MC como Scribble Jam o Rap Olympics; mientras que 2Mex, Busdriver, T-Love o Xololanxinxo dieron brillo a la fragmentada escena de LA. Good Life Café acabó siendo la respuesta menos bohemia en LA al Nuyorican Poets Café de Nueva York.

En South Central también, The Pharcyde parieron algunos álbumes imprescindibles para entender el rap de la primera mitad de los noventa en la Costa Oeste, donde el desparrame verbal de sus 4 MC fluía entre instrumentales construidas con muestras de Stan Getz o Roy Ayers. Algunos de los temas de The Pharcyde fueron producidos por un tipo llamado J Dilla, pero eso es otra historia…

Desde su base secreta en Oxnard, el reputado e incansable productor Madlib lleva agitando el rap internacional desde 1993, cuando se publicaron sus primeros beats para Tha Alkaholiks. Y el jazz ha sido una de sus marcas estilísticas más definitoria: desde los discos con su grupo Lootpack, a proyectos tan variopintos como remezclar el catálogo de Blue Note en clave hip hop, su ficticia banda de jazz Yesterdays New Quintet, con 16 referencias publicadas, o Quasimoto, su alter ego más bizarro y psicoactivo.

Más al sur, en San Diego, operan The Sound Providers, dúo formado en 1998 por los productores Jason Skills y Soulo, cuya actividad ha ido siempre ligada a ABB Records, sello de Oakland muy comprometido con el rap independiente de toda la Costa Oeste, y donde han llegado a publicar 3 LP y una decena de maxis, siempre con temas muy rítmicos e impregnados hasta la médula de aromas jazzies.

Quede claro, como conclusión, que la unión de jazz y rap en Cali nos ha dado unas muy originales propuestas de este “subgénero”, siendo algunas de ellas verdaderos clásicos aún por descubrir para el gran público. Pero esto no acaba así: aparte de EEUU, la alianza entre jazz y rap ha salpicado también a Europa, y ése será el objetivo de la siguiente entrega.